Urgencias
No habían dado todavía las
nueve de la mañana y yo me encontraba sentado en una silla de ruedas dentro de
un ascensor dirigiéndome a la cuarta planta. A la zona de rayos X
La primera sensación que
tuve al entrar en la zona de rayos X, fue la de esa luz mortecina que habitaba
en la sala. Esa luz tenue que hace que cualquier persona, sana o enferma, tenga
apariencia enfermiza
Muy asustado y dolorido
seguí las indicaciones del personal médico de la zona de radiografías y placas
Me explicaron que iban a
hacerme unas placas para poder comprobar el estado de mi espalda
Con mucho dolor y esfuerzo,
me coloqué donde y como me dijeron y me puse entre la máquina y la pared de la
habitación
Era necesario mantener mi
cuerpo derecho y en línea recta. Yo no podía mantenerme en pie, mi cuerpo
estaba dolorido y encorvado
No hay comentarios:
Publicar un comentario