Fue entonces cuando yo me
levanté de la silla haciendo un esfuerzo y me dirigí hacia donde él estaba. Ya
juntos, volvimos a la sala donde yo había estado sentado y recogimos la gran
bolsa que me acompañaría en adelante, donde estaban mis escasas pertenencias
Muy lentamente, caminamos
hacia la salida del hospital. A mí me habían colocado el brazo en cabestrillo.
El cabestrillo que he utilizado todos los días desde entonces. De hecho, con el
paso de las semanas, llegué a tener varios
Como yo no podía caminar
durante mucho rato porque me cansaba
enseguida, mi hermano fue a buscar su coche
mientras yo le esperaba sentado a la sombra en la puerta de un
restaurante
Una vez mi hermano me recogió,
entré con mucho cuidado en su coche e iniciamos la vuelta a casa
No hay comentarios:
Publicar un comentario