sábado, 23 de agosto de 2014


Cogía aire con toda  mi alma y no conseguía respirar. Me encontraba en el suelo en medio de la competición y los ciclistas continuaban pasando a  mí alrededor

 

                                                                  -26-

 

Por fin, muy poquito a poco y con mucho trabajo, conseguí que el aire fuera entrando en mis pulmones

Ahora podía empezar a absorber aire, pero sentía a la vez un inmenso dolor en mi abdomen y costillas. A cada inhalación de aire a mis pulmones, sentía un dolor muy agudo entre  mis costillas

 

Poco a poco conseguí empezar a respirar y a escuchar las voces que sentía a mí alrededor. Empecé a ser consciente de la situación siguiente a mi caída

No hay comentarios:

Publicar un comentario