domingo, 24 de agosto de 2014


Fue el Martes a media mañana cuando gracias a varias llamadas que hizo  mi hermana, le confirmaron  que sí, que todo estaba arreglado y que ya tenía la confirmación y aceptación por parte de la compañía aseguradora.

Ya era seguro que me operaban  el  Miércoles a primera hora de la mañana

El Martes por la  noche, para aliviar tensiones, tranquilizarme un  poco y olvidarme de los problemas y de la operación, encendí la televisión para ver el partido de fútbol del Mundial de ese día

 

Justo cuando había aprendido a soportar el dolor, me enfrentaba ahora a una operación de reconstrucción de clavícula y la incertidumbre de saber cómo iba a salir la operación. Estaba convencido de que después de la operación, iba a tener dolores más intensos que los que ya había tenido

 

 

 

 

 

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