Fue el Martes a media mañana
cuando gracias a varias llamadas que hizo
mi hermana, le confirmaron que
sí, que todo estaba arreglado y que ya tenía la confirmación y aceptación por
parte de la compañía aseguradora.
Ya era seguro que me
operaban el Miércoles a primera hora de la mañana
El Martes por la noche, para aliviar tensiones, tranquilizarme
un poco y olvidarme de los problemas y
de la operación, encendí la televisión para ver el partido de fútbol del
Mundial de ese día
Justo cuando había aprendido
a soportar el dolor, me enfrentaba ahora a una operación de reconstrucción de
clavícula y la incertidumbre de saber cómo iba a salir la operación. Estaba
convencido de que después de la operación, iba a tener dolores más intensos que
los que ya había tenido
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