Tenía mucha hambre y me
trajeron un yogur natural y un paquete de galletas.
Me dijeron que antes de
cenar tendría que hacer pipí
Yo no me podía mover de la
cama, así que me facilitaron un aparato de plástico que se llama cuña, para que
hiciera pipí ahí sin tener que levantarme de la cama
La idea era, que tenía que
desprenderme de la anestesia por medio de la orina. Durante la tarde después de la operación, toda mi familia estaba en mi
habitación pendiente de mí y pendiente de si conseguía hacer pipí. Yo lo
intentaba e intentaba y no podía
Era complicado concentrarse
en hacer pipí cuando cada dos por tres, te preguntaban si ya lo había hecho
Intentamos que yo me
quedara sólo en la habitación haber si así podía hacerlo.
Así que de vez en cuando,
mi familia salía a dar un paseo por el pasillo, para que yo pudiera
concentrarme en el pipí
Pero ni con esas, no había manera de orinar
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