domingo, 24 de agosto de 2014


Les di un beso a mi madre y otro a mi tía y me dispuse a enfrentarme a la operación

En el largo pasillo que me dirigía hacia el quirófano, había pintadas en el suelo unas huellas de zapato de color azul. Me dijeron que siguiera esas huellas hasta el final del pasillo

Cuando llegué al final, me esperaba una enfermera que me indicó que entrara en una pequeña habitación donde había  muchas taquillas para guardar la ropa

Me dijo que guardara todas  mis pertenencias, me dió ropa esterilizada de color blanco. Una bata abierta por un lateral, unos patucos para los pies, un gorro para la cabeza y una pulsera adhesiva donde indicaba mi nombre y mi edad
Después  me llevaron hasta un pequeño box cerrado por cortinas grises y donde había una camilla móvil. Me senté en ella y empecé a hablar con Ana, mi enfermera

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