Por fin en casa
Por fin llegamos a casa de
mi madre, y fue ahí donde se me saltaron
las lágrimas por segunda vez, cuando mi madre me abrió la puerta de su casa y
yo entré con la cabeza mirando al suelo, sintiendo vergüenza, dolorido y llorando
Tras el primer susto, nos
sentamos en el comedor de casa y nos pusimos a comentar todas las cosas que
teníamos que hacer a partir de ese instante
Antes de marcharnos del
Hospital Clínic, nos habían recomendado que tendríamos que ir al Hospital de
Viladecans a pedir fecha para una operación en mi hombro, ese mismo día o al
día siguiente
Yo prefería ir al hospital
al día siguiente que era Lunes, porque prefería descansar en casa de mi madre
el Domingo por la tarde
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