Los dos técnicos sanitarios
fueron muy amables conmigo,
Lo primero que hicieron fue
apartarme del medio de la carretera. La chica técnico- sanitario me decía que
me mantuviera en pie y yo le decía que no podía, que tenía que sentarme.
Sólo les pedía una cosa,
que me dieran tiempo para respirar. Respirar para mí era la vida, nunca mejor dicho
Después de varios minutos, mi
respiración se volvió medianamente normal, me volvió el pulso y todos mis
sentidos empezaron a volver a funcionar
Sentía un dolor inmenso,
como si un hueso de mi espalda hubiera sobresalido más allá de mi carne,
atravesando mi cuerpo
Lo único de lo que era
capaz era de preguntar por mi bicicleta, aún con el enorme dolor que sentía, yo
sólo quería una cosa, continuar la carrera. Tantos meses esperando esa
competición, y en cinco minutos, había perdido todas mis opciones
No hay comentarios:
Publicar un comentario