sábado, 23 de agosto de 2014


Los dos técnicos sanitarios fueron muy amables conmigo,

Lo primero que hicieron fue apartarme del medio de la carretera. La chica técnico- sanitario me decía que me mantuviera en pie y yo le decía que no podía, que tenía que sentarme.

Sólo les pedía una cosa, que me dieran tiempo para respirar. Respirar para mí era la vida, nunca mejor dicho

 

Después de varios minutos, mi respiración se volvió medianamente normal, me volvió el pulso y todos mis sentidos empezaron a volver a funcionar

 

Sentía un dolor inmenso, como si un hueso de mi espalda hubiera sobresalido más allá de mi carne, atravesando mi cuerpo

Lo único de lo que era capaz era de preguntar por mi bicicleta, aún con el enorme dolor que sentía, yo sólo quería una cosa, continuar la carrera. Tantos meses esperando esa competición, y en cinco minutos, había perdido todas mis opciones

No hay comentarios:

Publicar un comentario