Cuando por fin mi cuerpo
chocó sobre el asfalto, no era capaz de moverme. Solo sentía un inmenso dolor
sobre mi hombro
Hubo unos instantes en los
que no podía respirar. El aire no entraba por mi boca y no llegaba a mis
pulmones
En un instante, se presentó
una ambulancia justo donde yo había caído. Enseguida empezaron hablar conmigo y
a preguntarme como me encontraba
Yo no entendía lo que me
decían. No oía nada, solo sentía ruido y yo sólo pensaba en que no podía respirar.
Mi única preocupación era que no podía respirar
Todo mi ser y toda mi alma, estaban concentrados en poder respirar,
todo lo demás no tenía importancia
En un instante, mi bici
desapareció debajo de mis piernas y no era capaz de ver donde estaba. Sólo
sabía que había salido disparada hacia adelante
No hay comentarios:
Publicar un comentario