También había pasado muchas
noches pensando. Me quedaba en el comedor de casa en silencio hasta altas horas
de la madrugada. Aunque mis problemas de insomnio habían ido disminuyendo poco
a poco, si era verdad, que si me iba a dormir temprano, pasadas dos horas, ya
estaba despierto dando vueltas en mi cama
Escuchaba el movimiento de
las manecillas dl reloj que estaba colgado en la pared del comedor de casa de
mi madre, me ponía de pie enfrente de la ventana y miraba al cielo o las luces
de las viviendas de los vecinos. Todo estaba en silencio, y como en mi cabeza
no había nada en silencio. Como mis dedos recorrían rápidamente el teclado de
mi Tablet para poder dar voz a todas mis ideas y anhelos
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