domingo, 15 de febrero de 2015

Durante todos esos días, había pocas cosas que hacer. Por aquel entonces, muy a mi pesar mío, tenía mucho tiempo libre. A parte de aguantar los dolores derivados del accidente, poco más podía hacer. Cuando mejoré un poco, empezaba a salir a la calle, ayudaba en lo poco que podía a mi madre con su traslado a su nueva casa, también  iba a mi casa y muchas de las veces, encendía mi ordenador y me entretenía buscando información.

A parte de eso,  poco más podía hacer. Básicamente, lo más importante que tenía que hacer esos días, era esperar hasta mi siguiente visita  al doctor que me operó, esperando una nueva visita y un nuevo y positivo diagnostico médico

No hay comentarios:

Publicar un comentario