Durante todos esos días,
había pocas cosas que hacer. Por aquel entonces, muy a mi pesar mío, tenía
mucho tiempo libre. A parte de aguantar los dolores derivados del accidente,
poco más podía hacer. Cuando mejoré un poco, empezaba a salir a la calle,
ayudaba en lo poco que podía a mi madre con su traslado a su nueva casa,
también iba a mi casa y muchas de las
veces, encendía mi ordenador y me entretenía buscando información.
A parte de eso, poco más podía hacer. Básicamente, lo más
importante que tenía que hacer esos días, era esperar hasta mi siguiente
visita al doctor que me operó, esperando
una nueva visita y un nuevo y positivo diagnostico médico
No hay comentarios:
Publicar un comentario