Durante esta larga
recuperación, tuve tiempo para pensar. Ahora no hacía otra cosa. Tenía mucho
tiempo libre. El día se hacía muy largo. A veces iba a hacer algún recado a la
calle, excusas para salir y dar una vuelta y no quedarme todo el día encerrado
en casa.
A veces acompañaba a mi
madre a pasear. Sobre todo por la noche, salíamos, dábamos un paseo y nos
sentábamos en algún banco a ver pasar a la gente
También iba al médico de
cabecera a recoger el parte de baja. Veía mucha televisión y comía mucho. Mi
madre me cuidaba muy bien
No hay comentarios:
Publicar un comentario