domingo, 15 de febrero de 2015

El conseguir ducharme yo solo sin necesitar ayuda, me llenó de satisfacción

Ese mismo día, por la mañana, cogí el autobús por primera vez. Monté con mi cabestrillo y me dirigí hasta Gavá, el pueblo vecino a Viladecans. Había quedado con uno de mis mejores amigos, Míguel y su pareja Montse. Tomamos un refresco y estuvimos hablando un rato. La verdad es que Montse, también  había salido de una operación bastante importante

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