El Lunes 14, fue un día de
llamadas telefónicas. Desde hacía unos cuatro días tenía permiso de mi doctor
para empezar a hacer rehabilitación en un centro establecido por la mutua de
accidentes
La autorización no llegaba
y estuve varios días llamando e intentando ponerme en contacto por teléfono con
los responsables de mi autorización
Después de todo un día de
llamadas, cansancio y desesperación por fin conseguí que me asignaran un centro
cercano a casa. Dos días después, empezaba a hacer mi primera sesión de
rehabilitación
No hay comentarios:
Publicar un comentario