Hacía semanas, dos o tres meses que tenía la idea en la
cabeza
Con el paso del tiempo me di cuenta de que tenia clara
una cosa. Mi bicicleta, esa bicicleta
que yo me compraría y sería enteramente mía, tenía que ser una Trek. No podía
ser otra!!!
Recordaba todas las tardes de verano en las que veía el Tour
de Francia por televisión o lo escuchaba por la radio cuando me tocaba trabajar
La primera noche que la tuve en casa me quedé un buen rato
mirándola sin creerme que por fin era mía, no quería irme a dormir, y me pasa
el rato mirando mi Trek
Durante más de veinte años había imaginado cómo iba a ser mi
vuelta al ciclismo y con qué bicicleta
iba a volver
Yo no tenía bicicleta. Cuando abandoné el ciclismo desmonté
mi bici y las piezas con el paso de los años habían ido desapareciendo o
perdiéndose
Esas tardes en las que Lance Armstrong me enseñó que con
esfuerzo era posible volver a creer en los sueños
Y que bicicleta montaba Armstrong? Una Trek. Por tanto yo debía montar una Trek
Durante varios meses recorrí todas las tiendas de bicicletas
de Barcelona, buscando mi Trek
Comparé precios y
modelos y por fin encontré mi bici soñada
Fuí hasta Vilanova i la Geltrú, y allí la encontré. En
cuanto la ví, me enamoré de ella
En principio me había propuesto tenerla para la pasada
Navidad. Era mi auto regalo de cumpleaños, pero la cosa se complicó un poco y
tuve que esperar algo más
Por fin, y después de varios viajes a Vilanova i la Geltrú,
a mediados del mes de Marzo, tenía mi bici Trek en el patio de casa
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